[128] Otra posible interpretación de la aleya es que si un hombre está a punto de morir y dicta un testamento que perjudica a alguno de sus herederos, quien esté presente debe temer a Al-lah e intentar orientar al moribundo hacia lo más justo, tratando de proteger a la descendencia de dicho hombre del mismo modo que querría proteger la suya propia.
[129] La responsabilidad económica del mantenimiento de la familia recae sobre el hombre, no sobre la mujer, aunque ella posea más bienes que él; a ello se debe que el hombre reciba más en la mayoría de los casos, ya que parte de lo que él recibe lo gastará en su familia, mientras que la mujer no tiene esa obligación.
[130] La parte que recibe la madre se reduce si el hijo fallecido tiene hermanos porque puede que el padre tenga que mantener al resto de los hijos o hijas, y por ello es normal que reciba más que la madre en dicho caso.
[131] Ver la nota de la aleya 180 de la sura 2.